viernes, marzo 31, 2006
lanzado al mundo a las 10:56 a. m.
Ayer recupere las cosas de Chris. Estuvieron guardadas por un buen tiempo, mas del necesario, donde otro buen amigo, Ricardo Carcamo -el otro poeta de Vitacura.
Ahora mi departamento es un museo. Mis escasos metros cuadrados estan ocupados por los libros del gringo. ¿Seran mas de 100? Puede ser.
El segundo dormitorio, antes desocupado, ahora hace de bodega. Tiene las cajas con ropa, recuerdos y fotografias que preferiria no tener que cargar. Tambien estan los diarios, los blogs antes del blog. Desde 1997 hasta el 2005, de puño y letra, caoticos, desesperados y geniales, son unos 10 cuadernos con notas de una vida tristemente corta.
Chris necesitaba trabajar, necesitaba disciplina, necesita hacer cosas extraordinarias como herramienta para luchar contra sus propias sombras y un pasado que enterro. Pero al final no se pudo. La batalla lo tomo desprevenido, con la guardia baja y tus amigos lejos, en otra.
Chris, me encontre conmigo en tus diarios. Gracias por pensar eso de mi. Si tan solo me hubieses hablado mas de tus heridas.

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