jueves, julio 20, 2006
lanzado al mundo a las 3:48 p. m.
Vivir en la ciudad metropolitana, enorme y asfaltada requiere ciertos rituales para cuidar los equilibrios internos, la estatis mental. Si no puedes terminar en posicion fetal con los ojos abiertos pero en negro. ¿Consejo de hoy? Almorzar en el cine.

Entre 13:00 y 14:00 horas hay cine. Si la pelicula es independiente doblemente mejor. Habra poca gente y bueno, el ejercicio filmico sera mas honesto. Asi, con una fila completa para uno, no queda otra que:

1) Sacar una bolsita con un kilo de mandarinas, y comerlas como caramelos
2) Abrir la bandeja de sushi low-cost que hay por todo Merced o Providencia.
3) Tomar un cafe, de preferencia con vainilla, junto a unas Costa Donuts Bitter Naranja.

Pick one. Just one. Anyone.

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/* 5 comentarios:


At sáb. jul. 22, 01:34:00 p. m., Blogger Aslaniana

La tercera es mi opción preferida, sin duda; después de todo, ¿Qué sería del universo sin el café de las máquinas Nescafé? Pero debo reconocer que he llegado a un punto tal de "yanquización" que no concibo el cine sin las palomitas...

 
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At dom. jul. 23, 07:36:00 p. m., Anonymous miau-miau

Pucón. Y la cara de Jack en la nieve.

 
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At dom. jul. 23, 07:44:00 p. m., Anonymous miau-miau

Y zanhaorias con salsa de soya(en alemán)
... HABIA q bloggearlo...

 
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At dom. jul. 23, 09:20:00 p. m., Anonymous Penny Lane

Estoy de acuerdo con que el cine anestecia..y por eso me fascina..kiero un dosis fuerte!..voy a tratar de seguir tu consejo.. aunque acá en afta está díficil, con el cine Mundo y la variedad impresionante de películas.. jaja. En todo caso igual evolucionamos.. porque la primera vez que fuimos al cine estaba esa cosa llamada cine Nacional o cine Gran vía..en que los ratones comían palomitas a tu lado. ( o era un mito?)

 
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At lun. jul. 24, 11:58:00 p. m., Anonymous miau-miau

Santiago me convirtió en una hija de Bello. De Andrés, claro está. El cine para mí se transformó en tardes en el auditorio uno, en películas algo antiguas. No tan antiguas, el cine tiene una historia cortísima. Orson Welles y su famoso Ciudadano o su crudo Macbeth. Y Marlon Brando en Un Tranvía llamado Deseo. Y yo, la única rubia en la sala, al lado del ayudante q se parece a Jesús y q delira con el cine eurpeo. El cine está a punto de mutar. Se va a transformar en VHS un fin de semana cualquiera, con una película de disney demasiado oscura y un film que enseña lo que es un buen orgasmo fingido.

 
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