viernes, mayo 27, 2005
lanzado al mundo a las 11:43 a. m.
Melancolia didactica

La ciudad me ha enseñado
un par de cosas.
Para empezar -por uno mismo-
me ha ronrroneado al oido
que la soledad no es siniestra,
maligna o asesina -
de hecho la soledad
no ataca, ni golpea.
La soledad es un sopor,
algo asi como una bruma
que deja en penumbra los sentidos
y entumece las emociones -
se te enturbia la vista
y los colores menguan, renuncian.

Denuevo: la soledad no mata,
si no que te colma de vida -
de la propia que cojea
mendiga de sorpresas.

La soledad es hablarle
a los arboles en voz alta
o pedir perdon a las hojas de otoño
por la imprudencia.
La soledad es un cielo abierto
sin estrellas
o un capuccino en silencio

Lo peor de la soledad
es que no es de uno,
si no de los otros que te dejaron
o dejaste.

En fin,
se esta solo cuando
se extraña lo imposible,
y lo imposible es ella.
 



/* 1 comentarios:


At dom. jun. 19, 04:54:00 p. m., Blogger Aslaniana

Me gusta mucho éste...creo que la soledad es una buena escuela para aprender muchas cosas. Empezando por saber quién es uno mismo y, de ahí, te permite mirar con visión más aguda y oler con olfato más fino a tu alrededor...Si la aprovechas bien, te hace más sabio...Un abrazo y mucho ánimo...

 
*/